Pepino de Mar, Stichopus fuscus

courtesy of Henry Nicholls / The Conservation Business. PLoS Biol 2(9): e310. doi:10.1371/journal.pbio.0020310

Pepino de Mar, Stichopus fuscus

La posible apertura de la pesca de pepino de mar en Galápagos fue recibida con sorpresa y consternación por algunos  científicos y conservacionistas . A través de las redes sociales se filtró la copia de un  acuerdo aparentemente firmado el 10 de Julio que permitiría la captura de 500.000 pepinos de mar. Esto re-enciende una larga disputa que ha enfrentado a los pescadores contra la comunidad científica por muchos años.

Condiciones para el Acuerdo sobre pepinos de mar.

Galápagos Digtital

Condiciones para el Acuerdo sobre pepinos de mar.

El acuerdo, firmado entre  los representantes del Parque Nacional Galápagos, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y el Consejo de Gobierno de Galápagos y el representante del sector pesquero, no ha sido anunciado oficialmente, pero de acuerdo a la  versión que circula en Internet,  permitiría que la pesca comience el primero de agosto hasta el 15 de Septiembre por un total de 500,000 pepinos. A continuación se establecería una veda de 5 años con monitoreos anuales. Si durante estos monitoreos la población crece a mas de 11 por 100 metros cuadrados se “revisará la posibilidad de la apertura de la pesquería.”

Aqui hay un enlace al documento (PDF 59KB)

El problema es que después de cuatro años de veda, el monitoreo  oficial de la población de pepinos de mar indica su número es muy inferior al mínimo necesario para permitir la pesca. El informe oficial indica que el número promedio de especímenes es 6 por cada 100 metros cuadrados, y en las palabras del informe: “Si la densidad es menor a 11 pepinos por 100 m2 el recurso está en estado de colapso por lo que está comprometida la posibilidad de una explotación biológica y económicamente sustentable.”

Monitoreo de población de pepinos de mar en 2015 muestra menos de 11 por 100 metros cuadrados en todas las zonas excepto una.

Monitoreo de población de pepinos de mar en 2015 muestra menos de 11 por 100 metros cuadrados en todas las zonas excepto una.

Cada año, el Parque Nacional Galápagos y representantes de los pescadores  monitorean y miden las poblaciones de pepinos de mar alrededor de las islas. La encuesta de este año muestra que en la mayor parte de las Galápagos, la población está muy por debajo de los niveles saludables.

Estamos proporcionando aquí un enlace al informe para 2015 (PDF 623 KB)

Galápagos Digital ha solicitado más información del Ministerio del Ambiente, el Parque Nacional Galápagos  y el Consejo de Gobierno de Galápagos sobre las razones para llegar a este acuerdo. Publicaremos las respuestas tan pronto las recibamos.

Un observador que estuvo en la reunión dijo a  la periodista Isabela Ponce Ycaza del medio digital gkillcity.com que: “No fue fácil llegar a esa resolución … fue un encuentro tenso.” La misma persona también declara en el mismo artículo que :  “El representante de las cuatro cooperativas de pesca de Galápagos— exigió al Parque que permita capturar pepinos porque si no lo hacía, los pescadores saldrían a protestar.” Y añade que los pescadores dijeron que debido a la disminución de otras pesquerías necesitan pescar pepinos de mar para ganarse la vida y  se quejaron de que ““el último monitoreo no se realizó con rigurosidad.”

Ese punto fue confirmado por un pescador que escribió a Galápagos Digital pidiendo permanecer en el anonimato: “los administradores de la Reserva Marina de Galápagos fallaron.”

Evidentemente los argumentos presentados por el gremio de pescadores convencieron a las autoridades a firmar el acuerdo para abrir la pesquería de pepino según dice el acuerdo “como parte de un proceso de consulta y conciliación”.

La decisión no fue bien recibida por  miembros de la comunidad científica: “Abrir la pesquería ahora envía el mensaje de que los recursos naturales de Galápagos van a ser manejados por presiones políticas no por decisiones técnicas” declaró a Galápagos Digital un experto que pidió no ser identificado.

Otro científico con conocimiento del tema, que también prefiere el anonimato, dijo que “Esto  daría un fuerte golpe a un recurso que de por sí no debe ser explotado. Aún después de 4 años de veda, la pesquería no debería abrirse siquiera por mas de 15 años.”

Los pepinos de mar son animales, no plantas, y son parientes lejanos de las estrellas de mar y erizos de mar. Los pepinos  tienen un papel importante en el océano, alimentándose de algas o plantas marinas microscópicas, y descomponiendo estos alimentos en nutrientes esenciales que alimentan a otras formas de vida marina y contribuyen a la limpieza del fondo marino.  Por esas razones, los pepinos son conocidos como los “gusanos de tierra del mar.”

En algunas partes del mundo, los pepinos de mar son considerados un manjar y en el sudeste asiático, muchos creen que las criaturas poseen cualidades afrodisíacas que mejoran las experiencias sexuales. Esa creencia ha estimulado la pesca excesiva de pepinos de mar lo que conduce a que las poblaciones sean diezmadas.

A principios de 1990, los pescadores de Galápagos comenzaron a recolectar pepinos de mar de las aguas alrededor de las islas para satisfacer la creciente demanda. Cientos de personas de Ecuador continental, viendo una oportunidad para hacer dinero, se trasladaron a Galápagos para participar en el  “boom pepinero.”

Los esfuerzos del gobierno ecuatoriano para restringir la pesca de pepino de mar provocaron airadas protestas de los pescadores en 1993 y 2000.

En 1998, el entonces presidente ecuatoriano Jamil Mahuad firmó la Ley Orgánica de Régimen Especial de Galápagos (LOREG), creando la Reserva Marina de Galápagos y la imposición de restricciones a la inmigración y la pesca. Según el escritor británico Henry Nicholls: “En 1999, la primera temporada en la que la pesca de pepinos de mar fue controlada y regulada -unos 800 pescadores recogieron más de 4 millones de ejemplares por un valor de más $ 3.4 millones en una corta temporada de dos meses.”

Estudios por Biólogos de la Estación Científica Charles Darwin en Santa Cruz en colaboración con el Parque Nacional Galápagos determinaron que la población de pepinos de mar se redujo drásticamente como consecuencia de la sobrepesca. y una vez mas se puso un alto a la misma.  Eso condujo a una protesta mayor en enero de 2000 por los pescadores que ocuparon las oficinas de la Dirección del Parque Nacional Galápagos y la Estación Darwin, tomando algunos rehenes humanos y animales. La protesta terminó pacíficamente, pero las relaciones entre los pescadores y conservacionistas siguen siendo tensas.

En la actualidad, el pepino de mar de Galápagos, Isostichopus fuscus, está catalogado como “en peligro” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (ICUN). La “Lista roja” de la organización dice que la población de pepinos de mar ha sido fuertemente disminuida, y señala: “El área de mayor densidad conocida para esta especie, las Islas Galápagos, ha tenido una reducción del orden del 80% o más.”

Guardaparques y policias incautan pepinos de mar en Junio

Parque Nacional Galápagos

Guardaparques y policias incautan pepinos de mar en Junio

El área de la Reserva Marina de Galápagos es enorme y pese a los esfuerzos constantes por el Parque Nacional Galápagos y la Armada Ecuatoriana, es difícil de patrullar en su totalidad. Los pescadores clandestinos de la parte continental de Ecuador y otros países se las arreglan para pescar  pepinos y otras especies en la reserva. Como informamos en Galápagos Digital en Junio de este año, funcionarios del parque confiscaron 10.852 pepinos de mar en el aeropuerto de San Cristóbal. En la actualidad hay un gran mercado negro de los pepinos de mar impulsada por la demanda en China, donde se venden por $ 300 por libra.

Esta situación se hace mas complicada dado que ocurre en un marco de descontento en ciertos sectores de las islas por cambios a la Ley Orgánica de Régimen Especial de Galápagos (LOREG) aprobados por la Asamblea Nacional en Junio que originaron protestas en Galápagos. Uno de estos cambios eliminó las Juntas de Manejo Participativo en la que decisiones tales como abrir las pesquerías eran discutidas por representantes de diversos sectores antes de ser aprobadas. “Las juntas no eran algo perfecto”, dijo a Galápagos Digital un galapagueño, “pero se sentía que  por lo menos teníamos una voz y que a veces nos escuchaban.”

Hasta ahora no ha habido información oficial sobre el asunto. El procedimiento establecido es que una vez que se firma un acuerdo es potestad de la Dirección  del Parque el plasmarlo en una resolución para que tenga efecto legal. Esto no ha ocurrido o no se hecho público todavia.

Galápagos Digital actualizará este reportaje cuando se obtenga  mas información sobre esta situación en la que una vez mas las tensiones entre el sector pesquero y los conservacionistas y científicos colocan a las autoridades entre la espada y la pared.